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lunes, 25 de noviembre de 2013

Día 23: La sesión que más ha durado

Debíamos contar por aquel entonces con 12 o 13 años, unos roleros imberbes y con mucho tiempo libre en las vacaciones de Navidad. Fue en Nochevieja, el juego protagonista fue el SA, el máster al mando fue éste, y la partida duró desde después de la hora de comer hasta la mañana del día siguiente, con la pausa necesaria para la cena de Nochevieja con sus uvas, la familia y todo lo habitual por esas fechas, para reunirnos después en casa del máster a seguir con la partida hasta que llegasen sus padres a avanzada hora en la mañana.
Sobre 16 o 17 horas, si solo contamos como sesión sin pausa la posterior a las 00:00 porque sumando lo anterior no valga en conjunto, serían 11 horas aproximadamente.
No puedo decir más, fue jodidamente Épico.

Día 21: El PJ que te gustaría que llevase tu amigo

Todos, como roleros, tenemos la insana costumbre de tender casi siempre hacia el mismo tipo de personaje, es intrínseco al rolero como es intrínseco al gato el instinto cazador, aunque no tenga nada que ver, como la velocidad y el tocino. Lo que es es y no se puede cambiar.
Tengo un amigo y compañero rolero, uno de esos del tipo "leguleyo de las reglas" que tanto gustan de aplicar tal o cual bonificador, tal o cual combinación de personaje, que siguen siempre más o menos la misma fórmula en aquellos juegos en los que el propio juego, o el máster, permiten hacerse el personaje a la carta y no son fruto de la tan grandiosa, y al mismo tiempo apocalíptica, aleatoriedad.

Siempre acaba haciéndose elfo. Elfo mago, o elfo hechicero, o elfo hojacantante, o elfo cantor de la canción del origen, o elfo comeflores, o elfo de vete tú a saber qué pollez se sacará de la manga esta maldita vez, pero de que es elfo, de profunda y vigorosa voz si es de Taladas, no hay ni la más remota sombra de duda.
En el SA, casi siempre se ha hecho un Elfo Noldo, si puede y le dejan, un Mírdain de Eregion, que para los no legos es una especie de herrero-mago-guerrero bastante tochete el tipejo, no solo te crea objetos, sino que te machaca con ellos vilmente, nada desdeñable.
Este amigo y compañero rolero, tiene esas preferencias, casi siempre tendentes hacia la magia y lo místico. Me gustaría verle sudar subiendo un ladrón de AD&D, sufrir llevando un guerrero en 3ª edición, en general, cualquier cosa distinta a lo que suele llevar.
Tengo pendiente una partida de Aquelarre que quedó a medias, una partida un poco locura, me gustaría dirigirles alguna mejor ambientada y con unas fichas orientadas al combate y subterfugio. Algo muy distinto de lo que suele llevar y en un sistema que no es piadoso con los jugadores, que si no te mata te deja tullido. Un mundo crudo el de Aquelarre.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Día 13: El pnj más memorable que has conocido

Esta entrada es fácil. Me viene a la mente rápido uno en concreto del que considero el mejor máster que he tenido. Es un PNJ del SA, el juego de rol del Señor de los Anillos. Curiosamente es un personaje que aparece en los libros y en las películas y que es odiado o amado a partes iguales, no es un personaje de términos medios y del personaje que hablo no puede ser otro que Gollum, ese hobbit bastardo llamado Smeagol que decidió matar a su hermano para arrebatarle su "Tesssoro" y convertirse en lo que todos conocemos...
"¡Tesssssooooro!"
Esa partida ocurrió años antes de que se hiciera la primera película del Señor de los Anillos, allá por el 98 me parece recordar. Como ya comenté en la entrada del máster favorito, este máster le imprimía un carácter a los PNJs muy marcado, cada uno de ellos era único y diferente a los otros, casi podía decirse que un tabernero o posadero no era igual a otro.
No recuerdo bien cómo llegamos a conocerlo, sí recuerdo que en el transcurso de la partida creo que intentó asesinar a uno o dos personajes estrangulándolos, algo que casi consigue en ambas ocasiones. Lo que sí que recuerdo bien es la tensión que el máster consiguió que tuviéramos cuando lo interpretaba, la entonación de la voz era muy conseguida, me imagino que practicaría las expresiones y el tono de voz delante de un espejo, sé que puede sonar muy extremo, pero al fin y al cabo esto del rol es una especie de remedo de teatro de alguna manera y hay ciertos personajes icónicos que merecen que se les haga justicia, no es para menos.

Fueron una serie de sesiones que me dejaron un buen recuerdo, que al fin y al cabo se trata de eso en este hobby, de divertirse y tener buenos recuerdos con los amigos.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Día 6: Tu mejor Crítico en una partida de Rol

Decidir uno solo de entre tantos se hace harto complicado, entran en juego muchos recuerdos llenos de emoción alrededor de una mesa, pero me viene uno a la mente más a menudo que el resto, que es el que relataré a continuación.
D20 con luz cuando sale el 20
lo quiero para Reyes
Era una tarde rolera de domingo como tantas otras, si mi memoria no me falla. El juego en cuestión era el Señor de los Anillos de ICE, el MERP de toda la vida. Jugábamos el grupo de siempre con el mejor máster que he conocido y al que dediqué ésta entrada del Desafío. No recuerdo dónde se desarrollaba la acción, lo que sí recuerdo es la situación general del grupo, estábamos sobrepasados y con todo en contra, enfrentándonos a ese tipo de enemigo de aventura que llegas a odiar profundamente, tan profundamente, y teniendo en cuenta la juventud que poseíamos entonces, que llegabas casi a odiar al propio máster por ser tan bastardo del infierno.

Así se ilumina, así, ¿Guapo eh?
En mi mente nebulosa por la furia cruzó la idea visceral de lanzarme al ataque con todo, aún sabiendo que era una locura completa ya que el enemigo en cuestión poseía una especie de barrera mágica que te rebotaba un crítico de los de Rolemaster de aplatamiento si mal no recuerdo, pero estaba realmente tan enfadado que me dió todo absolutamente igual, la ficha no significaba nada, no conseguir golpearle con las tan escasas probabilidades de éxito no significaba nada, es uno de esos momentos en los que cómo jugador te dices a ti mismo "A la mierda...". Entonces ocurrió, declaré el ataque con mi, ya lo recuerdo, mangual y el máster me dijo esas manidas palabras de "¿Estás seguro? ya sabes que tiene una barrera mágica..." a lo que recuerdo haberle interrumpido con algo así como "¡Me da igual! a la mierda todo, a ver si lo reviento de un mazazo al maldito".

No se ya si mi mente nebulosa recuerda una sonrisa de suficiencia en el máster o es cosa de mi imaginación desvirtuada, la cuestión es que toda la mesa quedó en silencio tras llevar unos cuantos minutos de combate exaltados y pegando voces discutiendo las tácticas. Entonces los dados rodaron, ese característico e inolvidable sonido que todo rolero conoce "plic, plic", ese momento de expectación anterior a ver el resultado, ese aguantar el aliento antes de ver cómo el giro de esos poliedros que tantos momentos épicos y momentos infernales habían protagonizado, paraban de rodar sobre la mesa de madera pulida...y entonces la locura, los gritos desgañitados, el saltar de las sillas, los gestos semihistéricos como cuando España mete un gol en la final, los dados marcaban el número mágico, el número que podría cambiar la balanza, éste número:
Ese momento mágico en el que un jugador saca el 100 TSM
O ese momento fatídico en el que el máster lo saca...
Ese número, con la edición del Manual de Combate de Rolemaster que manejábamos nostros y la de MERP significaba un 100 TSM, que traducido es un Tirada Sin Modificar, es decir, automáticamente el máximo de la tabla, daba igual a quién estuvieras atacando. Tras el momento de locura, sobrevino cierta calma, el máster leyó el resultado en la tabla de Mangual que reza tal que así "21EK, 21 puntos de vida y crítico E, la K es de Aplastamiento", a lo que yo, tragando saliva y con cierto temblor de excitación cojo los dados con nerviosismo y me dice "Tira el crítico", creo recordar haber mirado a mis camaradas roleros, pero no sé si es cosa de mi imaginación o no, la cosa es que los dados vuelven a rodar, esos momentos previos se repiten, y por asombroso que parezca, nuevamente saltos de las sillas, gritos, locura, histeria generalizada, ¡Otro gol de España!, maldita sea, no puede ser ¿Cuáles eran las probabilidades de sacar dos cienes seguidos?

Y entonces el máster leyó el maravilloso y fatídico resultado para nuestro odiado enemigo, y aquí es donde entra a la palestra el morbo de este juego, lo que puede cambiar un combate de un asalto a otro de forma cruda y sin compasión, su tremendo nivel de mortandad y gore gratuitos: "Golpe en la cara. Si lleva visor, éste se introduce en la cara causando la muerte en 10 asaltos. Sin un visor muere en el acto. Aún te queda la mitad del asalto. Mas 30 puntos de vida, mas 20 a tu siguiente ataque" y lo mejor es que llevaba visor...el máster se quedó un momento en silencio y describió los gorgoteos del enemigo mientras moría, todos estabamos felices de haber matado a tan odiado enemigo, rebozándonos en nuestro éxito, y entonces el máster dijo algo así como "Bueno, ahora tiraré el crítico E de aplastamiento que te causa la barrera mágica que te dije que tenía" otra vez esa sonrisa de suficiencia, ¿O es mi mente que me engaña? Bueno, la cosa es que no recuerdo exactamente el texto del crítico pero el resultado fue que me rompí todos los huesos del cuerpo y quedé hecho una piltrafa tirado como un guiñapo a ni se sabe cuantos metros del tipo, con el mangual volando a tomar por saco y si no recuerdo mal el mangual se volvió exterminador de ese tipo de criatura, y como en el Señor se llevaba los puntos el que matara al "bicho" más otros tantos puntos por el tipo de crítico, creo que hasta subí nivel y todo, ya que no, no morí ese día. Una victoria agridulce, pero victoria al fin y al cabo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Día 4: ¿Cuál ha sido el mejor Máster/Narrador que has tenido?

Una pregunta muy interesante y difícil de responder, no hay baremo ni sugerencias para valorarlo, entiendo así que cada cual sigue su propio criterio. En mi caso, sea por mi naturaleza o por parte de los trabajos que he tenido, tiendo a ser bastante analítico cuando valoro algo, intento abarcar diferentes características y hacer un balance general de las mismas, y siempre intento separar mi opinión personal y hacer un balance objetivo.

Me estoy yendo por las ramas. El mejor máster que he tenido ha sido uno que mi grupo más antiguo conoce y que todos compartimos como el mejor que hemos tenido. Es un muchacho con unas dotes para la narración, en mi humilde juicio, bastante considerables, y no sólo por la capacidad de descripción de escenas, lugares y personajes, sino por la manera de meterse en su papel de máster y hacer que tú como jugador vivas el mundo de juego, no que lo veas desde fuera a través de un cristal, sino que sientas la suciedad bajo tus uñas, el polvo de tus ropas, el dolor de tus heridas, la boca seca tras la larga caminata y un largo etcétera de detalles que lo hacen único en su especie. La forma de llevar a los PNJs, los tonos de voz, el lenguaje corporal, los tics, todas esas particularidades que hacen que PNJs memorables se conviertan en entrañables, queridos y recordados tiempo y tiempo después, es lo que mejor se le dió siempre, la interpretación de PNJs, y eso que el resto de labor de máster se le daba notablemente bien.

Sí, he hablado en pasado porque este muchacho dejó este hobby, imagino que por razones del día a día y la vida adulta, y es ciertamente una pena, porque como él hay pocos realmente, no es que me vanaglorie de conocer a una cantidad enorme de másters/narradores pero a lo largo de mi vida como rolero he conocido a unos cuantos muy variados y puedo decir, en base a la experiencia que he tenido, que he conocido a pocos como él, algunos que se le acercaban en algún aspecto, pero jamás tan completos, que recuerde.
"¡Crítico!" gritabas con entusiasmo,
no digamos ya si encima sacabas 100 TSM...
Su juego predilecto fue el Señor de los Anillos, el MERP de Iron Crown Enterprises, el de los críticos que cambiaban un combate de derrota a victoria, o viceversa, en cosa de segundos. Aunque empezó con Paranoia, y se le daba francamente bien, no es que haya conocido a muchos másters de Paranoia, y creo que es por una buena razón, hay que ser muy buen máster y estar un poco loco para hacer que una partida de Paranoia funcione bien y sea divertida a raudales, al menos el Paranoia con el que yo me inicié (el de ésta entrada).

Aún a dia de hoy confieso que cada vez que recuerdo las partidas me corroe la melancolía, una pena que el rol haya perdido a semejante máster.